Pregunta y Respuesta Revista La Justa

Más allá del Teatro

En la siguiente nota te presentamos la historia  de la actriz y directora, en sus palabras, con los recuerdos y las sensaciones que Pinty Saba narró en una charla, a modo de entrevista.


Por: Noelia Leppez


Nos reunimos con la directora y actriz mendocina en la sede del “Teatro Las Sillas” que funciona en la calle Chile. La idea principal era realizar un recorrido por la vida y el trabajo de Pinty Saba, y creo que salió muy bien, porque llegué  a conocer detalles que no solo desconocía, sino que, no había leído en otras notas y entrevistas.

Sabían ustedes por ejemplo, que Pinty fue una niña muy sensible y un poco tímida, que daba conciertos y grabó un disco cuando sólo tenía 9 años o que el “Teatro Las Sillas” que fundó y dirige desde hace mucho tiempo, se llama así porque….bueno…

Mejor, las y los invito, a leer la historia de Pinty:

¿Por qué ser actriz?

De casualidad. No es que fuera mi primera elección ser actriz, mi primera elección, fue ser artista. Yo empecé estudiando música, cuando todavía no sabía leer ni escribir me dedicaba a la música, era una nena de esas que hacen concierto, me acuerdo que con 9 años grabé un disco y tenía como todo un caminito hecho para dedicarme a eso. Pero cuando tenía 14 años se me murió mi maestra de música y entré en un duelo hasta el día de hoy, porque no he podido, a pesar de que hice varios intentos, volver con la música.

Y durante ese tiempo ¿Qué hiciste?

Durante esos años desde los 14 a los 16 años, que me quedé con ese vacío artístico, pero sentía una necesidad muy fuerte, entonces probaba, me decían que dibujara y lo hacía, iba a cerámica, iba a hacer teatro, entonces llegué al teatro por esa necesidad que me dejó la música.

Y cuando empecé, a hacer teatro, descubrí que había algo muy difícil que no lo había experimentado antes con la música, que era el hecho de lo grupal, porque con la música sos vos y tu instrumento o vos y tu maestro. Y ahí encontré la dificultad del trabajo grupal. Y digo dificultad, porque yo he sido una niña muy solitaria, muy retraída, muy silenciosa.

Te costaba conectarte

Me costaba mucho conectar, yo hacía como que me conectaba pero no lo podía hacer del todo, entonces encontré en el teatro un aspecto luminoso o sanador, porque si bien me costó mucho me abrió un mundo que yo no conocía. Eso fue lo que terminó de enamorarme del teatro, porque en el medio de eso, estudié medicina yo soy Psicóloga Social, tuve posibilidades de tener otro desarrollo profesional, pero el teatro, me conquistó por eso.

A  mí de entrada me fue siempre muy bien, me dieron los mejores papeles, la gente fue muy cariñosa, los directores muy considerados.

Se te facilitó

Claro, inclusive mis trabajos en Buenos Aires, me di cuenta que tuve acceso a un mundo que a algunas personas les costó una barbaridad y a mí no.

Lo primero que hiciste, fue tu interpretación de Poncia en la “Casa de Bernarda Alba”

Sí, eso fue lo primero que hice en Mendoza, a los 17 años. Y en Buenos Aires, hasta el año pasado había una obra mía en cartelera, yo fui compañera de grandes figuras, sin pagar el derecho de piso, siempre me facilitaron muchas cosas, yo soy muy agradecida del mundo teatral.

 

¿Cuándo te quedaste en Buenos Aires?

Y desde el año ´97 prácticamente ya comencé a trabajar y a estudiar ahí, hasta el año pasado que decidí no enganchar ningún trabajo y quedarme acá. Por épocas, me quedé a vivir allá y por muchos años, me fui y volví, y vivía un tiempo allá y otro acá, pero ahora ya me cansé de eso.

Y ahí, si tuvieras que pensar o analizar, más allá de que te pareció más difícil el trabajo grupal y a la vez más rico, pero ¿Qué encontraste?

El otro día escuché que alguien decía, que todos los artistas tenemos un tema central que es la muerte y entonces uno hace cosas para entenderla o superarla, por eso creo que es cierto que con el teatro uno puede vivir más vidas y eso tiene el teatro como burla a la muerte, porque al hacer personas es como hacer otras vidas, tener otras vidas, te da la sensación de que superas la cotidianidad.

Sumado a que, igualmente no es solo con el teatro sino con cualquier disciplina artística, que yo lo tomo como un camino espiritual, yo no soy una persona religiosa, pero si entiendo esa dimensión espiritual como algo de mucho valor. Porque la vida en sí misma, la continuidad, no es algo bueno, hay que darle siempre un empujoncito, hay que luchar en la vida. Entonces yo tomo esto como un regalo, esta profesión y entonces no la cambio por nada.

¿Y tu trabajo como directora?

El trabajo como directora es muy ingrato, a diferencia del trabajo como actor que es más gratificante, y es muchísimo más desafiante es como jugar al ajedrez porque es estratégico, a nivel proceso creador lo siento mucho más atractivo, porque necesitas entrar en un mundo mucho más amplio, el mundo del actor es también profundo pero reducido a su personaje y a la comprensión de la situación. En cambio, la dirección, te obliga a tener en cuenta una cantidad de variables de todo tipo, técnicas, artísticas, actorales, históricas, que hacen que vos tengas que hacer una articulación de todo eso, para lograr lo que vos quieras, para llegar a la creación que buscas.

Si tuvieras que elegir ¿Cuáles serían las obras que más te gustaron?

Uno que me gustó mucho fue “Romeo y Julieta” cuando lo ensayábamos me sentía muy bien y cuando salía a saludar, también, salía muy contenta. Y otra cosa que me enorgullece es que cumplimos 20 años con una obra que hacemos en el Museo del Área fundacional que se llama “Huellas” y es todo un mérito tener una obra por 20 años en cartelera, eso es muy importante.

¿Por qué fundaste y decidiste dirigir la compañía teatral “Las Sillas”?

Yo era la directora del “Teatro La Alianza” que funcionaba acá en la Alianza Francesa y después nos fuimos y quedamos como el ex –elenco de la Alianza, porque teníamos ese nombre, y a su vez trabajaba como actriz en un elenco que se llama “La Cadena”. Entonces nos juntamos el elenco de “La Cadena”, el ex –elenco de la Alianza y otro que se llamaba “Euterpes” y formamos una cooperativa de provisión y trabajo que se llamó “Las Sillas” y armamos el teatro en un local de la calle Las Heras y Chile, es una casa antigua. Y el nombre fue porque teníamos todo, los telones, el escenario pero nos faltaban las butacas, entonces hicimos una campaña y le pedimos una silla a cada persona que conocíamos y armamos toda la platea con sillas diferentes y las igualamos cociéndoles unos almohadones rojos, las actrices, y por eso nos llamamos “Las Sillas”. Después esa cooperativa dejó de funcionar, pero seguimos con el “Teatro Las Sillas” y seguí estando yo al frente de la sala, del elenco o de la escuela, en el caso que hubiera. Y hoy funciona en la calle Chile 1754.

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Te recomendamos ver esta obra. Según palabras de Pinty “es una nueva propuesta, que me saca del trabajo que estoy acostumbrada a realizar, es un desafío para mí”.

 

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(Gentileza)

-Sus puestas en escena:

-Coralia

-Josefina

-Huellas, la fundación de Mendoza

-Las d´enfrente

-El Rey Glotón

-Mateo

-Tenemos Visitas

-La Casa

-Macbeth, el Rey?

-Las Mil y Una noches Árabes

-Romeo y Julieta

-Miembro del Instituto Nacional de Teatro durante dos períodos (2007- 2009) y (2014-2016)

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